09 enero 2008

Playas de Huelva


Rodeado de conchas del Atlántico, olores que permanecen perennes en la niñez. Playas de Huelva, siempre tendréis un trocito de mi en vuestras arenas y olas.

El viento juguetea a placer con mi pelo enmarañado, mientras, mi mente permanece atenta a lo que acontece en mi ser. Un sinfín de acontecimientos hacen aflorar sensaciones de las cuales, no recordaba nada ya.

Parecía ser anoche cuando sentía tu cuerpo entre las sabanas de Ayamonte, tu cálida y gustosa piel; te observé, te olí, te palpe y sentí hasta despertar de mi fabulosa emoción.

Una ola llega hasta aquí, sube la marea. Y sube como sube mi pasión por ti, lenta y pausada pero sin detenerse, sin tener en cuenta toda la arena que ha de superar, sin miedo a no saber hasta donde llegará.


Llega el medio día y el calor se hace notar, quizás me vaya en breve, un remojón más y recojo.

Te siento aún sin conocerte y cuan relajante resulta pensar en tu sentir.

Cuesta de Maneli, Mazagon, Huelva