30 octubre 2007

Un moquito en mi hombro


En no muchas ocasiones me detuve para fijarme en tus quehaceres, observar tus reacciones ni escuchar que te hacía soñar. Sin embargo, las estaciones han pasado dejando lo caduco de mis sentires no perecer.

Algunas han sido las noches de poco dormir al suplicarme mis sentires, buscar el suave perfume que desprenden los tuyos, buscando éstos dicho olor y no callar nunca más.

Una noche de noviembre deseaste que nunca me cansara de mover el aparente “caos femenino” de tus piezas, esos pedacitos que fueron encontrándose y reconstruyendo un mundo que ya tenía su color … y que color! … No he dejado de hacerlo a pesar de las situaciones y el continuo ir y venir de los cambios que, por supuesto, aparecen sin avisar.

Corretea, salta y vive la genialidad de este compendio lleno de maravillas llamado vida; disfruta de las cositas que aparentemente no merecen ser prestadas a atención alguna, ya que, quizás, sean esas las que te digan algo más de lo que creías en un principio.

Te quiero loka

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Q cositas tan bonitas escribes =)
Te quiero xikitin!

3:17 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home