Un moquito en mi hombro
En no muchas ocasiones me detuve para fijarme en tus quehaceres, observar tus reacciones ni escuchar que te hacía soñar.
Algunas han sido las noches de poco dormir al suplicarme mis sentires, buscar el suave perfume que desprenden los tuyos, buscando éstos dicho olor y no callar nunca más.
Una noche de noviembre deseaste que nunca me cansara de mover el aparente “caos femenino” de tus piezas, esos pedacitos que fueron encontrándose y reconstruyendo un mundo que ya tenía su color … y que color! … No he dejado de hacerlo a pesar de las situaciones y el continuo ir y venir de los cambios que, por supuesto, aparecen sin avisar.
Corretea, salta y vive la genialidad de este compendio lleno de maravillas llamado vida; disfruta de las cositas que aparentemente no merecen ser prestadas a atención alguna, ya que, quizás, sean esas las que te digan algo más de lo que creías en un principio.
Te quiero loka
1 Comments:
Q cositas tan bonitas escribes =)
Te quiero xikitin!
Publicar un comentario
<< Home