13 julio 2007

su hija Tahiche

Se turba la mañana con nubes que amenazan sollozar en cualquier momento; una cálida brisa refresca sin éxito un ambiente que, rezumando iones, carga mi ser.

Oleadas de sensaciones resaltan en la mañana al son de callaos que entran a la mar, cuando, por un instante, te creo a mi lado. Me quedo ahí sentado, respirando tu ilusión y un abrazo para mí me contenta por lo que haces aflorar aún si poder olerte para contarte.

Y es eso lo precioso que hace que nos unamos en este compendio de sentimientos y cambios. Nuestros sueños en nuestras realidades … un olor para no olvidar.